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LA MUJER CONSTRUYE |
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"ARQUITECTURA Y PAISAJE URBANO". LUIS SEGUNDO ARANA, arquitecto. |
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Pintura o dibujo de una extensión de campo o bosque. Probablemente, la imagen, el cine y la fotografía, (también la
pintura), en los últimos años, nos han aportado una visión de la
ciudad, del territorio urbano, desconocida, no tanto por el tema, la
ciudad siempre ha estado presente en la historia del arte, la
representación de sus arquitecturas, como fondo o como tema único
central. Sin embargo, la representación de estos artistas de
vanguardia, sobre todo en fotografía, nos aportan fragmentos, imágenes
de ciudades, cuya contemplación "descontextualizada", resulta un
verdadero espectáculo artístico. Por otra parte, el fenómeno
del "turismo de masas", ha contribuido ha destacar la actitud de
contemplación estética sobre la ciudad. De la misma manera que
determinados paisajes naturales nos proporcionan unas sensaciones
placenteras, que han emulado en todos los tiempos la literatura, los
pintores y artistas. El término "paisaje urbano", podría sugerir, por
analogía, la contemplación de la ciudad, considerando a ésta como
espectáculo artístico. Si nunca hubiéramos experimentado un paisaje, después de estar
agotados al subir aquel cerro, notar el viento, oír el murmullo del
valle, apreciar como el verde va aproximándose al azul en el fondo de montañas...
cualquier paisaje de 30 x 55 cm, aunque sea del mismo Turner, no dejaría
de ser más que una suma de brochazos de varios colores. De la misma
manera y sólo porque la ciudad nos es querida, habitada, vivida, es
nuestro referente emocional, donde se
desarrolla nuestra vida, podemos percibirla y es capaz de transmitirnos emociones. Éste es el sentido que me interesa, es decir, no me importa, el término
"paisaje urbano" como disciplina que indique que elementos distorsionan
una determinada imagen de la ciudad, en términos estéticos sino el
entendimiento del paisaje urbano como hecho total, cambiante y
lleno de sucesos, que posibilitan, coartan, condicionan o estorban
nuestra manera de habitar. Esta conferencia será, por tanto, una
aproximación para dotar de
contenidos no estéticos éste
término de paisaje urbano. Un tendido aéreo, no es feo ni bello. Es precioso sobre un paisaje del oeste, con postes de madera. Es
horrible si piensas en la cantidad de árboles que han tenido que
cortar. Se comprende perfectamente, en una calle de Pekín o de Indonesia,
resulta, absolutamente incongruente, además, con sus torres de alta
tensión, sobre una zona urbana de Pozuelo. Resulta un atentado a la
evolución técnica, grapado sobre una pared. Es de juzgado de guardia,
en las inmediaciones de una guardería infantil. Otro ejemplo que puedo
proponer, quizás más paradójico, sería el arbolado, las zonas verdes
de la ciudad. Sin duda, sólo sus cualidades medioambientales y estéticas,
serían suficientes para desarrollar cualquier discurso; pero si nos
detenemos a investigar el
árbol, en otros sentidos, aparece "la permanencia": durar en el tiempo.
Un árbol frondoso significa que el tiempo ha transcurrido, y además,
favorablemente. Esto cualifica a la ciudad. La permanencia en el espacio
social, como veremos, es una cualidad que nos atrapa mucho más que
cualquier consideración de buen gusto. INTRODUCCIÓN Me gustaría plantear esta conferencia como un coloquio, una
oportunidad de compartir impresiones sobre un tema que, como
arquitectos, conocéis bien, que sin embargo no es excluyente ni
especializado en una disciplina sino que nos preocupa a todos,
arquitectos, urbanistas, sociólogos, psicólogos, habitantes y
urbanitas en esta ciudad global en la que el desarrollo de nuestra
civilización determina nuestra manera de habitar como seres urbanos. He traído algunas imágenes anónimas, es decir, no importa su
localización ni de qué ciudad se trata, sino simplemente imágenes del
paisaje urbano que representan y transportan. Creo que una de las aproximaciones al análisis del paisaje urbano
consiste en plantearse (desde las impresiones-emociones ligadas al
espacio, al lugar) la ciudad no sólo como escenario y paisaje sino con
una interrelación más compleja, la manera de habitar, poniendo de
manifiesto su importancia en el desarrollo individual y colectivo. Entender que este paisaje urbano no sólo se inscribe en la ciudad
tradicionalmente cerrada y diferenciada (medio urbano- frente al medio
rural) sino que, actualmente, la transformación producida por el fenómeno
concentración- extensión, ha formalizado un nuevo territorio, un nuevo
paisaje , casi continuo en el entorno de las concentraciones urbanas. Naces en una estructura: la habitación, la casa, el lugar, la calle,
el barrio, la ciudad, son estructuras espaciales determinadas. Estructuras con sus jerarquías, funcionales y simbólicas. Estamos tan
familiarizados con nuestros lugares, con nuestra ciudad, que apenas nos
damos cuenta de lo que ocurre en ella, sus pequeños y "grandes"
detalles. Sólo cuando se transforma aquella esquina tan anónima y aparece un
nuevo edificio, nos sobresaltamos por un instante. Aceptamos con estoica actitud, esquivar coches, señales de tráfico,
papeleras, bolardos, chirimbolos, contenedores de distinto reciclaje. Atascos, ruidos ensordecedores. Nuestra altura de visión,
apenas sobrepasa el metro cincuenta, cuestión de integridad
física
(cualquiera alza la vista sobre la otra ciudad que existe entre los
letreros y luminosos de publicidad y los remates y cornisas de los
edificios). El paseo, la contemplación, están reservados no tanto para unos pocos
privilegiados sino para determinados estados de tu vida. El parque a las doce, con el carrito de tu bebé y los niños en
domingo. El pensionista, el desocupado. Estas situaciones que
posibilitan la contemplación, pueden resultar casi peyorativas. Nuestra actividad diaria en la ciudad es una carrera de obstáculos,
utilizamos la ciudad o padecemos este modo de vida urbano. Pensemos por un momento cómo nuestra impresión cambia cuando estamos
e en vacaciones, la ciudad nos aparece con otras imágenes y
sensaciones, descubrimos los centros y barrios históricos, los grandes
edificios, sus espacios públicos y sociales, los ejes comerciales, los
itinerarios verdes, su geografía, el sky-line al atardecer, todo un
paisaje urbano con contenido, carácter y personalidad. En esta reflexión sobre el lugar (paisaje urbano) y la relación con
el individuo y el grupo debemos investigar sobre campos muy diversos: - La filosofía del lugar, el espacio, el espacio social. FILOSOFÍA DEL LUGAR El espacio como la posibilidad de coexistencia. Kant. CASSIRER. ¿Cuál es la función y los objetivos del espacio en la vida humana? Para Cassirer el espacio no sólo es importante en la experiencia, sino en el conocimiento y más exactamente es importante en lo uno porque lo es en lo otro. El punto de referencia puede cambiar, el modo de relación también. Cuando ello ocurre no solamente cambia el significado abstracto del espacio sino su referencia concreto-intuitiva. La aprehensión del espacio no es sólo el resultado de una asociación sensitiva ni tampoco de una abstracción cognoscitiva sino que es un acto de creación simbólica y de transformación del espíritu humano. Significado del espacio: Existen tres dimensiones del espacio humano
simultáneas y complementarias. SIMMEL: El resultado del espacio social varía entre dos direcciones determinadas por el espacio envolvente hacia el cuerpo social y las determinadas por las peculiaridades del sujeto social hacia la envolvente. Diferentes formas particulares del espacio socializado. 1.- Exclusividad del espacio. 2.- Existen límites socio físicos del espacio por causa de su uso
social. 3.- Los contenidos se fijan dentro de una forma espacial. 4.- La proximidad o distancia socio físicas entre individuos, grupos
sociales, etc (variaciones de las distancias socio físicas en las
diferentes culturas). 5.- La libertad de movimiento en el espacio, la posibilidad del
extranjero. En el otro sentido, del sujeto social hacia la envolvente, determina
cuatro formas particulares: Organización de lazos de sangre a organización política o técnica. La formalización espacial de cualquier sociedad, será pues el
resultado del vaivén entre estas dos direcciones o grupos de formas
particulares contrapuestas: las que van del medio a la sociedad y las
que de la organización social van hacia el medio. Establece el espacio humano, basándose en la alteridad social. La
diferenciación entre cuerpos humanos y grupos sociales, es la razón de
ser y el resultado de la naturaleza social del lugar. La distancia entre el cuerpo y el lugar es la garantía de que el lugar
es social, el lugar es el fruto entre identidad y diferencia. Una ciudad concebirá y reconocerá el espacio social cuanto mayor sea
la concentración de grupos diferentes (ejemplo: espacio público y
espacio privado), como representación y plasmación de los valores
colectivos. Seminario V Bienal de Arquitectura en Santander, 1998. Carlos Martí
Aris - La ciudad tradicional se ha caracterizado a lo largo de la historia
por la presencia de lugares públicos, capaces de darle un identidad
precisa y una forma reconocible. Por el contrario, la ciudad contemporánea
encuentra serias dificultades para definir los lugares públicos que le
corresponden, lo que se manifiesta en una progresiva pérdida de aquella
inteligibilidad que hacía de la ciudad tradicional un cosmos habitado
por una colectividad. - Lugar público no es espacio libre, el interés se debe centrar en lo
que siempre ha distinguido una ciudad del simple asentamiento. No es un
problema de diseño o embellecimiento urbano, lo que está en discusión
es la arquitectura de la ciudad como representación y plasmación de
los valores colectivos, misión de los espacios públicos. Me gustaría, también, comentar como ejemplo de cualificación y
distribución de un lugar, en base a la mínima y variada alteridad de
un grupo o una familia, una choza de nómadas, una yurta del Altai. PERCEPCIÓN Los estímulos que llevan información potencial son observados por el
organismo, que extrae una parte de la información presente, ayudándose
con el proceso llamado aprendizaje. Ese aprendizaje, modifica al
organismo de forma que la percepción de los mismos estímulos, también
será modificada posteriormente. Por ejemplo, Juan es presentado a Ángel,
oye su nombre y aprende algo sobre él. La próxima vez que Juan
encuentre a Ángel, lo percibirá de manera diferente a la de la primera
vez. Presentará reacciones emocionales positivas o negativas a causa de
su experiencia anterior con esta persona. El aprendizaje puede guiar al pensamiento (una manipulación de
aspectos aprendidos anteriormente); este pensamiento modifica al
organismo a través de la inclusión de nuevo aprendizaje que, a su vez,
modifica la percepción de la situación estimuladora. Ese suceso puede
observarse debido al cambio que ocurre en la percepción, a medida que
vamos comprendiendo la solución de un problema particular, haciéndonos
pensar sobre acercamientos posibles. Cuando encontramos una solución
apropiada, el problema ya no lo es y todos los aspectos son situados en
la perspectiva conveniente. La relación entre aprendizaje y pensamiento en el complejo proceso de la percepción. Los estímulos disponen de información, que el organismo extrae como aprendizaje. Este aprendizaje modifica al organismo de manera que la percepción posterior de los mismos estímulos será diferente. El proceso de pensamiento (resultante del aprendizaje previo) también modifica al organismo porque ocurre nuevo aprendizaje, modificándose así la percepción de los estímulos. APROXIMACIONES AL ESTUDIO DE LA PERCEPCIÓN ESPACIAL Constancia del tamaño y de la forma. PERCEPCIÓN SOCIAL, LOS MOTIVOS Y LA PERSONALIDAD Nuestro conocimiento de los estados emocionales de otros individuos, se
basa necesariamente en sus reacciones perceptibles, como son sus
palabras, expresiones faciales, gestos motores y simples movimientos de
los ojos. Además, de modo general, podemos dividir las emociones en dos
clases, ya sea que presenten una relación de integración o de
segregación entre el individuo que las experimenta y la cosa, persona o
acontecimiento que constituye su objeto. Ejemplos de emociones
integrativas son la simpatía, la amistad y el amor; mientras que la
antipatía, la repugnancia, la cólera, el odio y el miedo son de tipo
segregativo. Las reacciones motoras que corresponden a una emoción
integrativa, usualmente, llevan a una aproximación, la cual se puede
manifestar por la aproximación de un individuo a otro o por el
establecimiento de un contacto más o menos pronunciado: un apretón de
manos o un abrazo. Las emociones segregativas, por otro lado, se revelan
en la conducta de apartarse, como huir de algo que no nos gusta o
tememos. La tesis de Michotte es que "las reacciones físicas que
corresponden a las emociones realmente cumplen con las condiciones de
estimulación que son necesarias para producir en un observador las
estructuras cinéticas del tipo que hemos estudiado" . Las
reacciones integrativas tienen el efecto de producir en el observador,
la impresión de que un individuo se aproxima a otro si la distancia
entre ellos está dentro del radio de acción. La yuxtaposición, el
contacto o la asociación de movimientos (ley del destino común)
producen nuevas entidades perceptuales (gestalts) que presentan
diferentes grados de integración. Por otro lado, las reacciones
segregativas producen impresiones de retirada, de partida, de repulsión
y de violencia. Michotte ilustra cómo, en sus experimentos, los factores podían
desempeñar cierto papel en la percepción de emociones integrativas o
segregativas. La velocidad de los objetos, por ejemplo, desempeña un
papel importante. El movimiento rápido da la impresión de "violencia",
mientras que el movimiento lento lleva a la percepción de "delicadeza". Michotte analizó la estructura cinética fundamental para la percepción de aquél. Tomemos el caso de la percepción de una "aproximación amistosa" y supongamos que hay tres objetos (personas, por ejemplo), A, B y C, todos a la vista unos de los otros, B se siente atraído por A y se le aproxima suavemente pero, en cambio, se siente indiferente a C. En cuanto a los estímulos físicos y sus estimulaciones retinianas correspondientes, ocurre una disminución de la distancia entre A y B, con un aumento correspondiente de la distancia entre B y C; aún así, el observador sólo podría decir que B se dirige suavemente hacia A. C no tiene ninguna relación psicológica con A y B porque está fuera del radio de acción. Este hecho, por sí solo, es suficiente para ilustrar la diferencia entre el sistema de estímulos físicos y la organización estructural del campo perceptual. Como lo dice Michotte: "Dado que diferentes factores (radio de acción, etc) determinan la organización estructural, sólo el acercamiento y la unión aparecen en el campo perceptual del observador y las impresiones que éste recibe corresponden realmente a los sentimientos del agente. Impresiones segregativas, análisis de circulación en un viario cualquiera, no hay acercamiento, se extrema la velocidad." Hasta este punto hemos visto que lo que dirige la percepción de
ciertas estructuras cinéticas fundamentales para la impresión de la
causalidad, la intencionalidad, los motivos y la expresión emocional es
la organización del campo perceptual en estructuras específicas o
gestalts. Ahora bien, la percepción de situaciones sociales se halla incluida,
en alto grado, en la percepción de las intenciones de las personas y
sus conductas expresivas. De este modo, vemos que Michotte generaliza su
hipótesis al escenario social. Hace notar que las reacciones mutuas de
dos individuos determinan frecuentemente la reacción de otros
individuos presentes en el grupo. Luego, si observamos que un individuo
actúa agresivamente en relación con otro, podemos, por consiguiente,
comportarnos agresivamente hacia él. Las condiciones de visibilidad son
frecuentemente deficientes cuando observamos interacciones sociales.
Esto podría ser resultado de la distancia de escasa iluminación, o de
receptores relativamente insensibles. En dichos casos, el esquema
general de la conducta revelada en las estructuras cinéticas simples
nos permite percibir la naturaleza de la situación social con un grado
regular de precisión. En base a las tesis de Michotte, un análisis de los movimientos de
aproximación, huida, velocidad y lentitud, nos expresaría con un grado
regular de precisión, las emociones o sentimientos integradores y
segregadores, de los sujetos sobre un determinado espacio urbano. La percepción, fuera de toda consideración fisiológica, es un
proceso cognoscitivo y cultural. No me atrevería a insistir en los
mecanismos que hacen posible la sensación, ni las evaluaciones ni
estudios específicos ni los análisis respecto a las leyes de la
percepción, al contraste, fondo, figura, etc, sino destacar que la
percepción - sensación de un lugar (cualquiera) va a depender en mayor
medida de nuestra historia cultural, de las sensaciones o emociones de
nuestro aprendizaje (conscientes o no). Es decir, nuestra vida desde que
nacemos, está ligada a las cualidades del lugar, nuestro paisaje de
relación desde la cuna a la plaza, nuestra selva se produce en un
entorno espacial cualificado asumido como el idioma materno. Este es un
hecho diferencial que asocia y relaciona nuestras emociones y
sensaciones
a un espacio cualificado, nuestra percepción del espacio y, por tanto,
del espacio urbano es indisociable de nuestro desarrollo como
individuos. Estas
percepciones-sensaciones forman parte del aprendizaje más
inconsciente y son parte de nuestra cultura más atávica. En nuestra cultura occidental y mediterránea, todos reconocemos una
calle y una plaza sin necesidad de manuales de utilización, nuestra
percepción sensorial de espacio público nos permite disfrutarla y
comprenderla sin ningún esfuerzo intelectual previo. Al otro lado del Mediterráneo, en Túnez o en una Medina de Tánger,
podemos perdernos en un viario incomprensible y angustioso, nuestra
percepción- sensación de espacio público no se corresponde en esta
localización de lugar de nadie, de resto vacío entre paredes
inescrutables y podemos experimentar las sensaciones más angustiosas. Nuestra percepción-sensación de espacio se equilibra entonces por
acontecimientos comunes, la gente va y viene, se observa el comercio y
la actividad diaria y el soporte referencial lleno de contenidos que nos
son familiares, se torna amable, turístico y tranquilo. Si la filosofía del lugar, la topogénesis, psicosociología del
lugar, psicogenética, desarrollo paralelo entre el cuerpo y la
reciprocidad social, son campos apasionantes, con nombres apasionantes,
sobre los que es necesario investigar antes de poder extraer
conclusiones precipitadas que nos permitan no sólo el entendimiento del
paisaje urbano sino la transformación de este paisaje acomodado a
nuestra manera de habitar. Esta transformación o intervención en el paisaje urbano en nuestro
campo de actuación, se produce y posibilita por la arquitectura como
estructura referencial básica de la ciudad. Antes de pasar a la arquitectura, comentaré el análisis de la ciudad
desde la percepción y sensación, términos poco frecuentes en el
trabajo diario de arquitectos y urbanistas, atentos a los números y a
la planificación. SOCIOLOGÍA Teoría de las zonas concéntricas de Burgess, en un modelo de
secuencia temporal. Análisis de Chicago en los años 20. Teoría de los núcleos múltiples. Harris Ullman. 1945. Se trata del paso de un grupo social, de conjuntos de individuos o
actividades económicas de una zona de la ciudad a otra (invasión). Si
tal invasión es suficientemente importante y no encuentra una
resistencia equivalente, el tipo de ocupación del espacio es sustituido
por otro (sucesión). La imagen más llamativa en el cambio de composición social de una
zona Como resultado del cambio social, se origina un nuevo proceso de
segregación, consiste en la especialización de determinadas zonas del
espacio, en cuanto a la actividad que en ella se desarrolla. CIUDAD El urbanismo como evolución de la ciudad podría someterse a dos
actitudes básicas: 1º
Establecimiento de una
ciudad 1º
Salvo en contadísimas excepciones, en nuestro siglo no deja de ser
más que un manifiesto más o menos modélico de cómo debemos vivir
sobre un territorio. Obedecería a una necesidad concreta de
establecimiento de una población por cuestiones, estrategias políticas,
administrativas, etc. Y es en mi opinión una técnica cuanto menos
intelectual que deberá retomarse y considerarse todavía vigente. ¿Qué
ciudad sería esta nueva ciudad? claramente una ciudad nueva que en casi
nada podría parecerse a nuestras ciudades evolucionadas en
historia-tiempo. En esta actitud de planeamiento (MVRDV) METACYTYDATATOWN llegan a una
forma virtual, por ordenador, a través de aplicación de estándares óptimos
de las concentraciones urbanas actuales. 2º El urbanismo como desarrollo de la ciudad, claramente ha obedecido a
una necesidad de los últimos dos siglos (IX y XX), la explosión demográfica,
la industrialización y la concentración. Este desarrollo que obedece a causas sociológicas e históricas
concretas, se ha resuelto en los orígenes elementalmente, es decir con
el evidente sentido común y economía de todos los procesos humanos. Sobre una ciudad con cualquier trazado, diferenciado el espacio público
de los predios o terrenos privados, es decir con cualquier estructura mínima,
aunque sólo sea la accesibilidad, fácilmente y con mucha economía se
puede dar mayor capacidad de alojamiento con el aumento de alturas de
los edificios existentes. Este sistema resolverá en principio los problemas técnicos, respecto
a las edificaciones existentes y los límites de densidad y soleamiento,
ampliándose los viarios en función de la altura. Si este proceso se detuvo en el tiempo, sin duda influyó la falta de
solución técnica y económica, a la construcción de edificios de más
de seis plantas con las técnicas tradicionales en el siglo XIX. Llamaremos a este método elevación. Este suceso es importante desde
el punto de vista de la percepción y paisaje urbano de la ciudad, que
no se reconoce sin que haya sucedido en algún momento histórico (sin
este momento no hay percepción de ciudad, es un pueblo). Creo que es el
método que ha conformado nuestra actual percepción de la ciudad frente
a los asentamientos rurales, la elevación y la geometría que se
obtiene de calles y plazas, frente a los lienzos elevados de fachadas
continuas, más o menos homogéneas. Estas relaciones y proporciones de
la ciudad heredada de los siglos XVIII y XIX han fijado el contenido del
espacio urbano que es todavía nuestro referente. Este punto de aproximación al paisaje urbano, la proporción y la
geometría que determina el elemento primario básico la Acalle@ para el
reconocimiento de cualquier ciudad, es determinante del paisaje urbano,
en comparación con sensaciones no urbanas, las áreas residenciales,
las urbanizaciones, la ciudad del bloque abierto. Estableceremos una primera condición no suficiente pero necesaria y
primaria que sería la geometría y proporción de la calle, con unas
determinadas proporciones de vacío, altura de lienzo, que determinan
una percepción-sensación de espacio urbano. Ésta me parece una
aportación clara y determinante, producida por el método de elevación
(urbanismo de planificación), nuestra calle Mayor. No agotado este método de elevación en la mayoría de nuestras
ciudades, paralelamente surge el modelo del desarrollo en extensión a
continuación de las vías e infraestructuras existentes, que llamaré método
de prolongación. Este método también evidente de ampliar la ciudad apoyándose en las
infraestructuras viarias preexistentes, repitiendo el modelo con mejor y
acertadas geometría, salubridad y movilidad, produciendo nuevas
arquitecturas más modernas y útiles. En principio, obedecería también
a una forma económica de producción de la ciudad, ya que la complicada
gestión de ampliar viarios tortuosos y antiguos operando en
construcciones casi medievales con una concentración de población
elevada, complica sobremanera el "aggiornamento" constante de la ciudad
heredada. Estas nuevas políticas de ensanches, permiten también un
mercado nuevo y especular sobre los nuevos terrenos que la ciudad va
absorbiendo en su perímetro. Este método de prolongación ha determinado también nuestro
aprendizaje de las nuevas avenidas, bulevares, etc, de nuestros primeros
ensanches. Tipológicamente ha constituido un nuevo espacio urbano,
dotando al viario de nuevos contenidos, la calle jardín, la calle salón,
que persisten en nuestra memoria colectiva y seguimos llamando
bulevares, aunque su recuerdo sea testimonial, plantando (gledischias)
con riego por goteo en la mediana del viario. Toda ciudad que se precie, debe tener al menos una calle mayor, alguna
avenida, alameda o bulevar que dé carácter de ciudad. Por último, avanzando hacia la forma, deberíamos detenernos en la
arquitectura de la ciudad, Aldo Rossi. ESTRUCTURA DE LOS HECHOS URBANOS Individualidad de los hechos urbanos. Entender la ciudad como suma de muchas arquitecturas, de ingenierías,
una gran manufactura más o menos compleja que crece en el tiempo. En ambos casos nos damos cuenta de que la arquitectura no representa más
que un aspecto de una realidad más compleja, de una estructura
particular., pero al mismo tiempo, ya que su aspecto es el más
verificable de esta realidad, constituye el punto de vista más concreto
con el que enfrentarse al problema. ¿Dónde empieza la individualidad de este palacio? TIPO Y MODELO Tipo no representa tanto la imagen de una cosa que copiar o que imitar
cuanto la idea de un elemento que debe servir de regla al modelo. El modelo sería un objeto que tiene que repetirse tal cual es. El tipo es la idea misma de la arquitectura, lo que está más cerca de
su esencia, siempre se ha impuesto al sentimiento y a la razón como
principio de la arquitectura y de la ciudad. ELEMENTOS
ESTRUCTURANTES 1. Estructuras
de comunicación. Jerarquía ESTRUCTURAS DE
COMUNICACIÓN La ciudad ha dejado de tener límite y se ha extendido al territorio,
produciéndose la con-urbanización, la galaxia, conjunto de ciudades
polinucleadas (especializadas) en amplias zonas de barrios
residenciales, conectados por ejes de transporte. Dependiendo, por tanto, del sistema de transporte, la ciudad tendría
una accesibilidad diferente con una medida o cuanto mínimo diferente
desde el recorrido continuo a pie con un tiempo máximo de una hora. En Metro la accesibilidad y continuidad de la ciudad
vendría determinada por la distancia entre estaciones, análogamente
con cualquier medio público de transporte. Frente a una de las cualidades más importantes y aceptadas del espacio
urbano, la continuidad y accesibilidad, el modelo actual extensivo,
basado paradójicamente en la accesibilidad, sin embargo produce una
ciudad discontinua, un espacio global inaccesible, un laberinto con
itinerarios especializados de transporte. Los nuevos hitos o estructuras
determinantes, en cuanto a sistema viario, serían los intercambiadores
de transporte o puntos de accesibilidad fácil, media o cómoda. Por otro lado, las infraestructuras de comunicación específicas,
forman parte de nuestro paisaje urbano cotidiano, M-30, M-40, se
incorporan a la escena de la ciudad. Elementos de señalización y de
ingeniería de transporte, forman parte de la escena urbana, puentes,
pasos elevados, taludes y desmontes, etc. Son lenguajes y literaturas
todavía no integradas en nuestra memoria colectiva de ciudad. Desde el problema específico del tráfico rodado se diseñan las
nuevas áreas. Una intersección se resuelve con una glorieta por un problema de tráfico
sin semaforización, su planteamiento es previo y no el resultado de una
ordenación de ciudad, que marca un hito central. No se conforma una arquitectura específica en torno a ese desahogo de
intersección de ejes, sino que es exclusivamente una solución de tráfico
sin implicación en la arquitectura que soporta. Determinantes en la impresión- percepción VIARIO INTERIOR. LA
CALLE Compatibilidad de tráfico rodado y peatonal. La avenida (producida por el método de prolongación), la calle como
lugar de ocio, ciudad mediterránea, terrazas, juegos de niños, la
calle comercial, etc. EVOLUCIÓN. EL HITO. EL
NODO. El hito actualmente, puede señalarse como una individualidad, como una
acentuación arquitectónica y formalista que no representa los valores
colectivos, más allá de una constatación de la simplicidad o falta de
lo valores, puramente económicos de una sociedad que regula y determina
los precios del suelo. El edificio de oficinas, la torre, más o menos
elevada, el nuevo elemento frente a la homogeneidad cada vez mayor de
los barrios residenciales, no puede considerarse, actualmente, como
generador de espacio social. LA TEORÍA DE LA PERMANENCIA Y LOS
MONUMENTOS, Los elementos permanentes pueden ser considerados como: La Alhambra, no alberga reyes, ni moros ni castellanos, está
internamente ligada a la ciudad. Son una parte insustituible de la
ciudad porque constituyen la ciudad misma. Hecho urbano persistente B
monumento, constituidos por la historia, el arte por el ser y la
memoria. La diferencia, en cuanto forma un pasado que experimentamos aún y la
permanencia como elemento patológico como algo aislado y anónimo, está
constituida por el ambiente, cuando el ambiente es concebido como el
permanecer de una función en sí misma aislada en lo sucesivo de la
estructura, como anacronismo, respecto a la evolución técnica y
social. Conservación ambiental contra el proceso dinámico de la ciudad, está
en relación con el recuerdo en el tiempo. Estructura temporal en la ciudad, hay un antes y un después. Continuidad espacial, significa aceptar como hechos de naturaleza homogénea
todos aquellos elementos que encontramos en cierto contorno urbanístico.
Quizá podemos considerar que la arquitectura actual es incapaz de
producir nuevos "hitos. Nodos", generadores de espacio social. Creo que la respuesta no es fácil y desde luego no resultaría una
incapacidad de la forma en la Arquitectura sino que sería su contenido
y su valor social, la permanencia, las cualidades que resultarían de
difícil entendimiento. ¿Necesitamos nuevos escenarios para nuestro antiguo espacio social?. Nuestro entendimiento del espacio público es conservador por puro aprendizaje. Cuando existe una manifestación colectiva importante, seguimos
utilizando nuestros referentes espaciales, últimamente la plaza del
Pilar en Zaragoza o la Puerta del Sol en estos acontecimientos dramáticos
son el referente, como fueron siempre en estas manifestaciones
colectivas. Sería impensable utilizar otros espacios, aunque fuesen funcionalmente
más convenientes, romperían toda nuestra memoria social y colectiva. Sin embargo, en nuestro discurso sobre el paisaje urbano, sí podemos
observar cómo nuevos referentes de nuestra actividad consumo-ocio, el
establecimiento de los nuevos espacios sociales en grandes contenedores
comerciales en el entorno de las ciudades. Estos centros comerciales repiten en algunos casos la estructura urbana
de calles y plazas, evidentemente monotemáticas comercio-ocio y las
adornan con arquitecturas de cartón piedra para producir una impresión
de paseo urbano. Son verdaderas arquitecturas nodales con relación a su implantación y recorridos fin de semana, ofreciendo "todo lo que el ciudadano medio esperaba de la capacidad de suministro y ocio de una ciudad". Podemos vivir en un pueblo, disfrutando del centro o centros
comerciales en fin de semana y trabajando en una concentración de
negocios, con desplazamientos diarios, que podrán distanciarse cada vez
más, según la mayor implantación de las técnicas de las
telecomunicaciones. Frente al modelo precedente, vivienda en piso principal con
almohadillado en barrios céntricos de ensanche, ocio en la ópera y
trabajo cercano a la residencia. Este cambio de aspiraciones
"referentes", evidentemente no es gratuito,
no hay posibilidad de elección, no hay vuelta atrás, dejaremos a la
sociología que nos lo explique, pero hay que constatar este hecho como
formalización del nuevo paisaje urbano. LA
PLAZA La plaza sin la estructura referencial y la permanencia de funciones en
el tiempo, no deja de ser un espacio vacío, infranqueable. La transformación de antiguas plazuelas de mercado en la ciudad, en
parques urbanos dotó de un cierto contenido a estos espacios, hoy su
transformación en plazas duras con parkings subterráneos apenas tiene
significado. Existen utilizaciones alternativas. Una vez más la manera de habitar,
nuestra conducta social, utiliza determinados espacios de forma
absolutamente imprevista en el diseño de los mismos. Si conocéis la plaza lateral de las Salesas como típico parque decimonónico, con setos de aligustre, acacias y zona terriza con bancos y estatua, parque de niñeras, modistillas y soldados de la época. Hoy en las noches de fin de semana, pueden concentrarse en pie con una densidad de tres personas/m2, multitud de jóvenes con el famoso "botellón", charlando animosamente, pues bien nuestra manera de habitar y nuestro nuevo ocio son éstos y deberán transformar nuestro paisaje urbano, deberemos dar forma a estas otras maneras de espacios de relación. Por ejemplo en Huesca, este fenómeno juvenil ocurre ya de otra manera,
la calle no se invade como espacio de fiesta sino que se alquilan
viviendas antiguas en la zona del casco, a precios muy reducidos, por
grupos de jóvenes que sólo las utilizan para fiestas de fin de semana,
todo un espectáculo, viviendas vacías a diario, llenas de luz y música
los fines de semana, como los palacios del Gran Canal que permanecen
iluminados en Venecia, pero además con gente y bullicio dentro. INTERVENCIÓN. CIUDAD HISTÓRICA La ciudad como escenario sin obra ni actores. La única sensación, el
disfrute gastronómico y la evocación romántica, me gusta, te gusta, sí,
es mono. Sobre esta ciudad fijada en el tiempo, se proyectan sus renovados
pavimentos peatonales, su iluminación, farola de fundición modelo
villa o Fernandina. Acordaros de la iluminación sustituida por clamor
popular realizada no ha muchos años en la Puerta del Sol. La mentalidad de ciudad, todo a juego, con no sé qué modelo histórico,
impera en las políticas medioambientales de actuación en nuestros
cascos. Se habla de paisaje urbano en términos de evitar cualquier
estridencia, habría que talar una secuoya en un monte bajo. No es una
buena comparación, pero quiero decir que si hasta ahora la ciudad en su
conjunto habría permanecido al margen del diseño en su malvada
perversión de fijar decidiendo qué es, artísticamente, bello o
reprobable, actualmente se ha convertido en una nueva preocupación pública
y ... No será suficiente urbanizar en el sentido de disponer de
servicios e infraestructuras sino de "adecuar" el espacio urbano a
nuestra manera de habitar la ciudad. RESUMEN. IMPRESIONES La percepción del paisaje urbano es conservadora. Las calles sólo son estructuras de accesibilidad, especializadas en
función del medio de transporte. El espacio social carece de contenido. Es convencional, alternativo o
circunstancial. La urbe se entiende como fenómeno negativo, la concentración se
considera contaminante, antiecológica y con una presión insostenible.
Se padece la ciudad. Paradójicamente, se potencia la imagen de ciudad
extendida como solución, cuando es menos ecológica, consume
territorio, incrementa los costes de infraestructura, aumenta
exponencialmente los consumos en transporte, tanto públicos como
privados y en tiempo y energía; colapsa la ciudad histórica. La residencia, que es el uso característico de la ciudad, (la
concentración de habitantes-residentes), se dispersa. La invasión-sucesión
por otros usos no permanentes, descontextualiza el paisaje urbano. La crítica y debate sobre la ciudad actual, debe plantearse en términos
de comportamiento social, contrastar nuestra manera de habitar con la
ciudad, que mantenemos como referente histórico y espacial. Mantener
este debate en términos no estéticos sino medioambientales,
sostenibles, y estrechamente relacionados con nuestra actual manera de
vivir la ciudad. Luis Segundo Arana, Arquitecto. |