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L A M U J E R C O N S T R U Y E W o m e n w h o b u i l d |
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"MUJERES CREADORAS ENTRE DOS MARES: EL MEDITERRÁNEO Y EL MAR NEGRO" . Niki Manou-Andreadis, arquitecta (Grecia) |
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En
nombre del Centro UNESCO para las Mujeres y la Paz de los países Balcánicos,
agradezco a las organizadoras su amable invitación y les felicito por la
iniciativa de este Encuentro, particularmente interesante, así como por la
excelente preparación del evento. Queridos
amigos y colegas, permítanme presentarme. Me llamo Niki Andreadis, soy
arquitecta y vengo de Tesalónica, ciudad donde vivo y trabajo. Desde hace
varios años estoy estrechamente relacionada con las actividades del Centro
UNESCO, una organización única en Europa, nacida a partir de la firma de un
convenio entre la UNESCO y la Asociación de Sociedades de Cooperación
Interbalcánica de Mujeres. La historia de este acontecimiento comienza en 1993,
en el que la UNESCO, conocedora e interesada por la región Balcánica, tan
sensibilizada y frágil por sus conflictos recientes, sometió a la Conferencia
General un proyecto de resolución para la creación de un Centro Regional
destinado a diseñar políticas y estrategias a favor de las mujeres y de la
paz. En mayo de 1994, el Director General de la UNESCO, D. Federico Mayor
Zaragoza, declaraba inaugurado el Centro en presencia de numerosas
personalidades políticas y culturales de los países implicados así como de
las delegaciones de mujeres de los países miembros de la nueva organización,
es decir de Grecia, Bulgaria, Rumanía, Albania, la República Federal de
Yugoslavia, Turquía y Chipre. El
Centro persigue la lucha por la paz y por el entendimiento en la región, con
objeto de mejorar las condiciones de las mujeres a través, fundamentalmente,
del desarrollo de la cooperación
regional y de la creación de verdaderos vínculos de amistad entre sus
miembros, más allá de las distancias y de las fronteras. Actualmente el Centro
lleva a cabo una intensa actividad a nivel regional y es uno de los miembros
activos del Foro de Mujeres del Mediterráneo, desde donde surgen las
iniciativas y los proyectos. Yo
dirijo la iniciativa más importante de esta región geográfica: “El Festival
de las Mujeres Creadoras entre dos mares: El Mediterráneo y el Mar Negro”. El
Festival, inicialmente, estaba encuadrado en el Programa “Tesalónica, capital
cultural Europea 1997", y se desarrolló desde el 29 de agosto al 4 de
septiembre de ese mismo año, reuniendo a más
de 500 participantes de 28 países diferentes. Desde
el principio se supo que era un proyecto ambicioso y que su puesta en marcha
exigiría mucho tiempo, unos recursos materiales considerables así como un
enorme trabajo y dedicación. El programa del Festival comprendía ocho
secciones: Arquitectura, Bellas Artes, Teatro, Cine, Literatura, Música,
Fotografía y Danza. En
el primer Festival que realizamos, y dentro de la sección de Arquitectura, se
organizó un Concurso Internacional, abierto a todas las arquitectas de los países
participantes, con el siguiente tema: “La Restauración de la Plaza de St.
Anargyri situada en el Casco Antiguo de Tesalónica”. Siete candidatas
presentaron sus proyectos, y el 1º premio se concedió a la arquitecta italiana
Daniella Rossi Catteano que dirigía un prestigioso estudio de arquitectura. Debido
al gran éxito obtenido se decidió institucionalizar el evento y, por decisión
tomada en la Conferencia General de la UNESCO, el Festival se convirtió en una
Trienal, manteniendo las ocho secciones mencionadas. En
septiembre de 2000 organizamos el segundo Festival: “Mujeres Creadoras entre
dos mares: El Mediterráneo y el Mar Negro” que obtuvo también un éxito
importante. El segundo Concurso de Arquitectura para mujeres arquitectas trató,
esta vez, sobre “Una propuesta de un área para actividades creativas y de
diversión para niños en la Plaza de Terpsithea, situada en el Casco Antiguo de Tesalónica·”. El
Primer Premio correspondió a un equipo formada por tres arquitectas rumanas que
presentaron una solución muy original, y hubo dos Menciones de Honor que se
otorgaron a dos arquitectas portuguesas. El Concurso dio lugar a mesas redondas
y encuentros muy interesantes durante los seis días que duró el Festival. Desde
el Primer Festival de 1997 las mujeres arquitectas participantes manifestaron su
interés en colaborar a nivel internacional con otras arquitectas, insistiendo
en la importancia de los contactos e intercambios para sus carreras así como
para el general desarrollo de su profesión. Se creó entonces la “Red
Internacional de Mujeres Arquitectas”, en la que las 23 primeras socias provenían
de 5 países distintos. Durante el año 2000, coincidiendo con la celebración
del Segundo Festival aumentamos considerablemente el número de socias. El
objetivo de la Red es facilitar el contacto entre sus miembros, promover la
cooperación, asegurar un marco para el intercambio de experiencias e ideas y
crear un Foro que permita la circulación de información, continua y sin
restricciones. La ayuda recíproca entre sus miembros, necesaria para dar
soporte a los esfuerzos de “supervivencia” en el difícil y duro mundo de la
profesión de arquitectura, se impuso como objetivo primordial dentro de las
actividades de la Red. “La arquitectura es de género
femenino”,
decía Gae Aulenti, y esta frase equívoca, o al menos ambigua, ha sido motivo
de reflexión para las mujeres
arquitectas. En los seis últimos años, desde que yo me ocupo de organizar la
sección de Arquitectura, he pensado a menudo sobre los problemas de nuestra
profesión y me he preguntado cual será el porvenir de nuestras ciudades y,
sobre todo, qué es lo que nosotras podemos aportar en ese campo como Red
Internacional de Mujeres Arquitectas. Siempre
que he participado en Encuentros y Conferencias, las arquitectas han manifestado
dos inquietudes fundamentales: por una parte las relativas a la vida cotidiana,
a la vivienda y a la calidad de vida de sus familias y de sus hijos dentro de
las ciudades contemporáneas, y por otra, su preocupación en cuanto a la
evolución de la profesión en cuanto a sus condiciones de trabajo y, por
supuesto, en cuanto a sus honorarios. Como
ya he comentado, vivo en una ciudad mediterránea y es allí donde realizo mi
trabajo. Durante los últimos años he tenido la oportunidad de viajar a la
mayoría de los 30 países de la región entre los dos mares y en todos me he
encontrado con “una arquitectura sin arquitectos”, es decir con la
arquitectura tradicional de estos lugares. Nunca me ha dejado de sorprender su
calidad, su encanto y su personalidad. Organizando los Concursos propusimos a
las arquitectas que pensaran en la rehabilitación de dos plazas, dos lugares,
entonces sin vida pero cargados de un pasado histórico muy rico, para que con
ello, se propusieran transformar otros lugares parecidos en otras partes del
mundo donde pudieran vivir los jóvenes
y otros ciudadanos Nuestro
próximo concurso que se desarrollará durante el Tercer Festival del año 2003,
tendrá por tema: “Un museo de la naturaleza, de los pájaros y del agua”,
situado el Delta del río Axios y pensamos que nos proporcionará una estupenda
ocasión para meditar sobre nuestro deber de proteger el patrimonio natural,
sobre los riesgos que nos acechan, sobre las crisis que se avecinan, como la
referente al agua, por ejemplo, así como sobre cuales han de ser los medios
para prevenirlas. Señoras
y señores, antes de terminar mi breve intervención les doy las gracias por su
atención y renuevo mi invitación para que se unan a nuestra asociación, a
nuestra Red de Mujeres Arquitectas, para que pueda convertirse en una estructura
fuerte y dinámica. Mujeres y creación, he aquí dos palabras que se encuentran
íntimamente unidas dentro de la naturaleza femenina, una naturaleza que por
definición, está cargada de sensibilidad, del arte de la expresividad, de la
originalidad, así como de otras cualidades tan necesarias para un artista. Muchas gracias. Niki
Manou-Andreadis, arquitecta (Grecia) |