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L A M U J E R C O N S T R U Y E W o m e n w h o b u i l d |
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"PROPUESTAS
ALTERNATIVAS PARA LA REHABILITACIÓN DE BARRIOS EN CRISIS CON LA PARTICIPACIÓN DE SUS
HABITANTES." |
Mis propuestas se basan en una doble experiencia: por una parte, la educación y la investigación y, por otra, mi trabajo personal como arquitecta sobre el terreno durante 20 años en los barrios en crisis de Grecia y de otros muchos países de Europa, a través de programas de investigación y acción. También ha colaborado en la elaboración de la “Carta Europea de los Derechos de Habitar”, la “Carta Europea de las Mujeres y la Ciudad” y la “Declaración de Salvador-Brasil” sobre los barrios populares a nivel mundial. Fruto de estas actividades y de mi numerosos viajes son las reflexiones que presento a continuación. 1.-
INTRODUCCIÓN Nuestras
consideraciones se apoyan en dos comprobaciones: Esta exposición se enmarca en el amplio tema del hábitat urbano, haciendo hincapié en su dimensión de género. Para entender la actual complejidad de las crisis del problema del hábitat, considero necesario formular nuevas preguntas e investigar nuevas vías. La
cuestión del hábitat está relacionada con cinco puntos: Existe la posibilidad de abordar la Arquitectura o la Arquitectura-Ciudad desde una perspectiva conceptual, no técnica, sin referencias a la crisis social, a las situaciones de exclusión social ni a las exclusiones sexistas y espaciales. ¿Crisis
de ciudades,
crisis del hábitat, barrios en crisis o políticas en crisis? 1.b.- La crisis cuantitativa y cualitativa del hábitat Siguen
existiendo barrios degradados e insalubres en el centro y en la periferia
de las ciudades. Y este fenómeno mundial se acentúa cada día. La
degradación del hábitat y del barrio es tecnológica, física, económica
y cultural. 1.c.- El fracaso de un paradigma construido en la segunda mitad del siglo XIX El
debate suele centrarse en los problemas de las poblaciones excluidas, los
“pobres”, pero raras veces se consideran los problemas de los espacios
pobres. Son muchos los ejemplos de entornos recién construidos,
entregados a “pobres” que destruyen las relaciones sociales
existentes. La oferta de una vivienda a un pobre puede ser a veces un acto
de violencia y, por consiguiente, reproductor de violencia. 1.d.-
La explosión del antiguo paradigma en conflicto con las condiciones en
las que se sigue aplicando. La familia nuclear, por ejemplo, no puede ser la base exclusiva de la definición espacial del hábitat. 1.e.- Las nuevas demandas y necesidades originadas por los profundos cambios Las
transformaciones en las relaciones entre el ámbito doméstico y el
profesional, la evolución de la estructura familiar, el trabajo a
domicilio, la movilidad conyugal son algunos de estos cambios. En
este contexto, admitir que la ciudad está en crisis no es una novedad.
Además, es evidente que si bien los niveles de crisis difieren de una
ciudad a otra, de un país a otro, las diferencias son por una parte
escala y, por otra, fruto de culturas urbanas específicas. Ahora, se
trata de tomar postura frente a esta realidad de crisis: aceptar o
rechazar lo que parece inmutable. Y discutir sobre la
nueva utopía de una arquitectura innovadora y comprometida en expresar en
el plano espacial el derecho a habitar de todos y de todas, y a habitar en
forma culturalmente diferenciada. 2.-HACÍA
UNA NUEVA FILOSOFÍA DE LA CIUDAD Este
enfoque pretende elaborar propuestas destinadas a la constitución de una
nueva filosofía de planificación arquitectónica y urbana, susceptible
de alimentar de forma constructiva un verdadero debate democrático que
integre las necesidades y expectativas diferenciadas de los ciudadanos y
ciudadanas. Se trata de reconstruir lazos y lugares de cohesión social
que permitan la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Redefinición del derecho de habitar de todos y todas.
Redefinición de la solidaridad El
espacio se produce y reproduce
fuera de cada uno de nosotros, pero a su vez, impone una forma de vida
concreta. La historia, las teorías sobre el espacio y sobre todo los proyectos espaciales se basan en la dicotomía hombre-espacio. Las
mujeres están ausentes -o son especialmente invisibles- de todos los
niveles de decisión en los que crea y gestiona la ciudad, el hábitat, la
ordenación del territorio. La planificación urbana sólo tiene en cuenta
un modelo de familia, el nuclear. 3.
LOS DERECHOS DE LAS MUJERES EN LA CIUDAD. UN LUGAR DE CIUDADANAS La ciudad es un elemento central del pensamiento y de la civilización occidental, que forma parte de su etimología (ciudad-civitas-civilización). La distinción entre pueblo civilizado y pueblo no civilizado se basaba en el criterio de la instalación en ciudades y, correlativamente, de la ciudadanía. La ciudad constituye al mismo tiempo el marco de la vida cotidiana de millones de personas y de la actividad científica y filosófica. Desde este punto de vista, el espacio dirige y organiza las relaciones sociales: divide la vida cotidiana en privada y pública, determina posiciones que ocupan personas y grupos, contribuye a la construcción de normas y expectativas sociales, constituye el terreno de las relaciones de poder. Como
experiencia, la ciudad se construye por oposiciones/dicotomías variadas:
natural-monstruoso, ciudad-campo, monolítico-complejo, espacio público-espacio
privado, vida política-vida privada. Los enfoques teóricos, el análisis y las propuestas en relación con la ciudad se basan en las actividades y experiencias de los hombres y degradan las de las mujeres, reproduciendo así jerarquías sexistas. Las críticas feministas, que tienen una historia de 20 años, han querido dar visibilidad al “otro lado” de las oposiciones, el que se identifica con las mujeres. En
un sistema de pensamiento y prácticas donde el ser humano no existe
realmente si no es ciudadano, es decir, si no participa en el espacio público,
las mujeres se identifican simbólicamente
y, a veces, realmente, con el espacio privado. El derecho a la ciudad para
las mujeres es el derecho a la ciudadanía, a la identidad. El espacio público es tradicionalmente masculino, mientras que el privado, vinculado a la vivienda, es generalmente femenino. El mito de la mujer “reina de la casa” ¿expresa una realidad o constituye una coartada más para excluir a la mujer del espacio público y encerrarla en la casa, un lugar que, a fin de cuentas, no le pertenece? La cuestión es saber quién decide y según qué criterios la programación, el diseño y los espacios de vida. El cuerpo masculino -el del hombre universal- determina el dimensionamiento de los espacios. El hombre de Leonardo da Vinci, el Modulor de Le Corbusier y el modelo universal de Neufert representan a hombres. Es interesante comprobar que la norma del cuerpo femenino se utiliza para el dimensionamiento de la cocina, las habitaciones de servicio y el cuarto de baño ¡con fines de mantenimiento y no de uso! Por otra parte, los proyectos de vivienda se conciben, con mucha frecuencia, sobre la base de las necesidades elementales de una familia nuclear y según la distribución clásica de tareas dentro de la pareja. Los cientos de miles de viviendas diseñadas y realizadas durante los cincuenta últimos años se han basado en estos postulados adoptados por el movimiento moderno en su totalidad. El desarrollo de barrios de extrarradio con todos los servicios necesarios y la realización de ciudades-jardín con su lado pastoril suponían la expulsión de las mujeres de la vida social cotidiana a la escala de la familia. 4.-
PRINCIPIOS Y OBJETIVOS DE UN ENFOQUE FEMINISTA Los análisis y las propuestas de las feministas en relación con la vivienda, el barrio y la ciudad se inscriben en su lucha por la igualdad social y la emancipación económica que, según ellas, permanecen estrechamente ligadas a la organización de los espacios urbanos y la vida cotidiana. ¿Cómo diseñar un hábitat, un barrio y una ciudad también para las mujeres? Por supuesto, no existen respuestas fáciles a esta pregunta. Los intentos de propuestas alternativas, en el pasado o actualmente, ayudan a enfocar el problema desde distintos ángulos, pero no constituyen “soluciones prefabricadas”. Las soluciones alternativas sólo pueden derivarse del estudio de las experiencias y necesidades de las mujeres. NUESTROS OBJETIVOS: -ALOJAMIENTOS
DIVERSIFICADOS EN FUNCIÓN DE LAS NECESIDADES DE LAS MUJERES. PRINCIPIOS BÁSICOS: -Las
mujeres, en tanto que usuarias del espacio, deben tomar la palabra y
reivindicar el derecho de organizar su propia vida en el tiempo y el
espacio (el hábitat, el barrio, la ciudad). CADA CIUDAD, CADA BARRIO ES UN CASO ESPECIAL. CADA HABITANTE, hombre o mujer, ES UN CASO PARTICULAR. 5.-FUENTES
ESENCIALES DE INSPIRACIÓN PARA LA RENOVACIÓN DEL CONOCIMIENTO ARQUITECTÓNICO Las fuentes están allí donde estén los problemas de los hombres y mujeres. En efecto, los barrios populares son, por la importancia que ocupan en la crisis urbana, los lugares que más urgente y evidentemente reclaman la invención de nuevos modos de pensamiento, nuevos modelos urbanos, nuevas prácticas profesionales Surge entonces la pregunta crucial: ¿en qué dirección debe hacerse la rehabilitación de esos barrios para no romper la coherencia de lo construido y respetar la historia de las poblaciones -hombres y mujeres- que los habitan? Me atrevería a decir que las nuevas ideas van a venir del Sur, de las ciudades del sur de Europa, del sur de América, del sur de África. Es decir, allí donde los problemas son más agudos, por lo menos en apariencia. Ahora, más que nunca, frente a la globalización completa, es urgente salvaguardar todo lo que suponga diferenciación frente a la producción masiva y homogénea. No sólo no se debe despreciar cualquier forma de diferenciación, sino que se debe proteger el derecho a la diferencia espacial. También es necesario poner en tela de juicio los modelos y prototipos definidos y discutir del estatuto de los objetos culturales reconocidos como aceptables e inteligentes. Es necesario, por último, salvaguardar la historia de hoy, la historia despreciada de lo cotidiano que forma un todo con sus contradicciones y conflictos. Como lo cotidiano se inscribe en los espacios construidos (espacios privados y públicos), crea particularidades de los lugares y de la memoria colectiva. La historia de hoy produce espacios que poseen su propia memoria, en los que coexisten una fuerte actividad y cierta miseria tecnológica. Reintelectualizar
la arquitectura hacia un pensamiento de conjunto Los
grandes cambios producidos en la naturaleza y en las sociedades de hombres
y mujeres como fuente de reorientación de la arquitectura El
tejido espacial y social: La especificidad de la cultura urbana reside precisamente en esto: la ciudad se hace y se concibe en su complejidad estética, social, económica, etc. La
Carta de Atenas tiene 70 años. Tuvo el mérito en su momento de formular
un proyecto global que integraba las dimensiones social, económica,
arquitectónica y técnica de las ciudades. No obstante, estos apriorismos
y las simplificaciones han sido algunos de los muchos factores
responsables de las crisis urbanas actuales. La gran mayoría de las
poblaciones han carecido de una verdadera cultura de ciudad, de un
pensamiento integrado de la ciudad y de la arquitectura. Una reflexión social y algunos principios La reflexión sobre la acción pública, la arquitectura y la ciudad -tan necesaria y urgente- debe partir del análisis de la relación entre el centro y la periferia, entre barrios “nobles” y barrios “populares”: es preciso construir un pensamiento integrador de la sociedad y del espacio urbano. En este contexto, la dimensión de género es primordial. Es
necesario, hoy más que nunca, reconsiderar las características profundas
que constituyen la cultura espacial, como única forma de resistir frente
a un modelo avasallador, simplista y uniforme, que tiende a imponerse a
todos los niveles de la vida cotidiana. De forma esquemática, yo diría que la reconstrucción de un pensamiento integrador de lo urbano, lo arquitectónico y lo social -los ciudadanos- afecta a los elementos esenciales de la identidad y de la cultura urbana, y permite evaluar la complejidad y la continuidad de las estructuras sociales y espaciales, las interacciones entre los monumentos y la arquitectura doméstica, el centro y la periferia, los barrios en crisis y los grandes proyectos... Se trata pues de reinventar la memoria como el pasado del presente y la utopía como el presente del futuro... de reconstruir un pensamiento de conjunto para entender y acercar las ideas y los espacios a fin de desembocar en una arquitectura de coherencia espacial y social. Concluiría
diciendo que considero que el futuro de la arquitectura debe hacer frente
a los cambios que conmocionan nuestra era. Para ello, es necesaria una
reorientación de contenidos y un acercamiento de las necesidades
diversificadas de la mayoría de hombres y mujeres, y esta apertura se hará
con la participación de todos. 6.-UN
CASO CONCRETO DE EXPERIENCIA POSITIVA DE MUJERES EN EL BARRIO DE
REFUGIADOS DE TEBAS Es fácil ver a mujeres en el
barrio de refugiados de Tebas. Basta con pasear sin rumbo fijo por las
calles y jardines. Raramente hay que llamar a una puerta, contestar al “¿quién
es? del telefonillo o identificarse a través de la mirilla para
comunicarse con ellas. Están
en la calle, la cocina o el patio, en espacios comunes, entre ropa
tendida, niños, geranios, animales, sonidos, olores y colores; las
condiciones tecnológicas son miserables. Sin embargo, están ahí están,
fuera, juntas. Están abiertas al que llega,
fuera de las murallas del confort. No
se trata de un enfoque romántico. Sabemos muy bien que no se da aquí un
concepto consciente y diferente de la función de la mujer. De esta forma, la clásica división entre casa-espacio privado-espacio de la mujer /espacio público-espacio del hombre se altera. La casa-cárcel o cobijo de la mujer se transforma modificando el modelo de relación de la mujer con la bipolaridad: espacio privado-cerrado/espacio público-abierto. Los trabajos tradicionales de la pareja se hacen públicos, se realizan en la calle (lavar y tender la ropa), es decir en el espacio público. No se trata de una mera representación, sino de un procedimiento. Surge el diálogo público, aparecen elementos de implicación colectiva. Presuponen un diálogo público entre las mujeres como parte del proceso cotidiano (por ejemplo, para decidir del turno de colgar la ropa en un determinado sitio). Paralelamente a este proceso de hacer de la casa un espacio más público, surge el de hacer de lo público -la calle- un espacio más privado. La calle constituye la prolongación del patio y de la casa. Las mujeres se sientan en la calle, cocinan, lavan la ropa, discuten... Todo el que pasa por la calle es bien acogido (se le ofrece un café).Las mujeres del barrio viven diariamente el cambio del espacio privado en público y del público en privado -apropiación del espacio público a través del uso diario. Para las mujeres del barrio, el “interior” es el barrio y el “exterior” es el resto de la ciudad de Tebas. Es significativo que no se hable, cuando se organizan las grandes reuniones, de la rehabilitación de “fuera del barrio”.Porque también aquí hay una frontera, una separación racial, pero con unos límites más amplios en el espacio. El “interior”, el espacio de la mujer ya no es el espacio confinado y aislado de la casa, sino que es el barrio, con otras casas, calles, gentes... Las relaciones se amplían. Las mujeres viven, hablan con otras mujeres y con los que pasan cada día; sus únicas relaciones ya no son el lechero o la vendedora del supermercado. El barrio se convierte en la casa-cobijo, lo que produce: -
una liberación para las mujeres; La conciencia de estas mujeres del barrio crea un terreno favorable para su participación activa en los temas relacionados con la rehabilitación. LA PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES DEL BARRIO DE REFUGIADOS DE TEBAS EN LA REHABILITACIÓN GLOBAL DEL BARRIO Participación en el espacio
privado-vivienda. 7.-
EN 1900, SÓLO SE ATREVIÓ UNA MUJER. ¿EXISTE HOY UNA NUEVA FUNCIÓN PARA
LAS ARQUITECTAS? En
1900, en el Congreso de Arquitectos que se celebraba en París, ante una
asistencia compuesta por hombres especialistas en arquitectura, una mujer,
Frank Fuller, delegada oficial de Estados Unidos, se aventuró a presentar
el tema de “La mujer y la Arquitectura”. Tal vez en este comienzo de siglo XXI, los enfoques feministas del espacio puedan contribuir a la necesaria renovación de nuestra cultura espacial. Desde este punto de vista, debemos revalorizar todas juntas nuestra función en tanto que mujeres especialistas, abrir nuevas vías para nuevas concepciones de los espacios de vida de los hombres y mujeres. Anexo DESCRIPCIÓN
GENERAL DEL PROYECTO Municipio de Tebas, el grupo de especialistas, los habitantes. Se trata de un programa para el viejo barrio de refugiados de Tebas (300 familias). Se comprueba una degradación general del lugar: falta de infraestructura, falta de espacio, casas viejas, paro, problemas de minorías. Al mismo tiempo, se trata de una población con una historia común y relaciones sociales intensas. El barrio presenta, en el plano espacial, una particular estructura y una singular relación hábitat/espacio público (calles, patios, plazas). Sin embargo, la miseria tecnológica y económica se oponen a los elementos de calidad que se derivan de la cohesión espacial y de la solidaridad de las relaciones humanas: 42% de trabajadores de la construcción no especializados, con contratos temporales; 18% de parados; 4% de pequeños comerciantes; 24% de mujeres no trabajadoras; refugiados, minorías étnicas (musulmanes). Objetivo del programa Aportar una respuesta global al problema de la reordenación y gestión del barrio. Más analíticamente: a) proceder a las intervenciones necesarias en el plan arquitectónico y urbanístico sin destruir las relaciones sociales existentes; b) incorporar y aportar respuestas a los diversos aspectos del paro (paro, subempleo de las mujeres, actividades sociales para las diferentes categorías de la población, etc.) en el proceso de reordenación; c) movilizar el potencial humano con el fin de alcanzar, a través de la participación, la solución a este complejo problema. Se requiere participación en todas las fases de la operación: programación, proyecto, construcción y funcionamiento. Ahora bien, se plantea la siguiente pregunta ¿cómo, a través de la vivienda, obtener respuestas para / con todos los habitantes que salvaguarden su identidad cultural y mejoren sus condiciones de vida? El carácter innovador del proyecto: a la luz de estos objetivos, el programa se presenta como una propuesta alternativa: a) en relación con la solución arquitectónica y urbanística del problema de “reordenación del barrio”, enfatizando en el problema de la vivienda que, desde el punto de vista metodológico, se basa en la participación efectiva y continua de los habitantes en todas las etapas y no en una concepción centralizada basada en el usuario medio; b) en cuanto al razonamiento original de los problemas sociales de las diferentes partes de la población (niños, mujeres, jóvenes parados), integrando las respuestas dadas a estos problemas en el diseño espacial con el fin de obtener una respuesta al conjunto de la gestión espacial del barrio. El resultado de este esfuerzo será una rica experiencia colectiva. Esta propuesta alternativa constituirá una experiencia vanguardista no sólo para los habitantes del barrio y de la ciudad de Tebas, sino también para la realidad griega actual. Además, el barrio de Tebas no es un caso único. Existe una propuesta presentada por un organismo gubernamental, en fase de proyecto, que pretende demoler todas las casas y construir nuevos edificios de apartamentos. Dicha propuesta ha sido rechazada por los habitantes y por la alcaldía. Servicios
propuestos Fuentes
de financiación Factores
positivos Minusválidos Annie Vrychea, arquitecta, profesora ETS de Arquitectura de Atenas. |