| La ciudad, la arquitectura, la construcción y las mujeres. |
La
arquitectura es un arte íntimamente ligado a la vida. En un proyecto de
arquitectura, la idea que se genera lleva implícita una intuición poética que,
a través de un complicado proceso, se materializa
en la construcción de un LUGAR.
La
arquitectura de la ciudad, los lugares construidos que la conforman, condicionan
en gran medida nuestras relaciones sociales, laborales y personales. Son
referentes de nuestra memoria individual y colectiva y constituyen el marco donde
acontece la cotidianeidad de nuestros actos.
Es
necesario HUMANIZAR LA CIUDAD para hacer más fluidas las relaciones entre
mujeres y hombres, relaciones que han de ser igualitarias y no dependientes.
HUMANIZAR
LA CIUDAD consiste en gestionarla, diseñarla y construirla, escuchando a la
ciudadanía de pleno derecho que habita en ella.
HUMANIZAR LA CIUDAD es establecer acciones positivas para dar la voz a la mujer, tanto profesional como ciudadana de a pie, en relación constante con la vida. Pues, tiene mucho que aportar en su diseño, gestión y planificación.
“Es imposible vivir la vida cotidiana sin segregar poesía”, dice el poeta Félix de Azúa. Para las mujeres la vida cotidiana NUNCA HA ESTADO OCULTA. Las mujeres viven y se relacionan a partir de lo cotidiano, desde el “interior de la vida”.
Y
es la riqueza de lo femenino, la que es necesario vincular a la creación de una
cultura común, para que juntos, mujeres y hombres, seamos capaces de CONSTRUIR
EN PARIDAD una ciudad habitable, una
ciudad para vivir.