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Un recorrido por el quehacer de las mujeres:
los 5 elementos: EL AIRE |
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Mujeres que construyen entre el viento “Era
una población eternamente entregada al aire que le penetraba, sedienta de
brisas, abierta de postigos, de celosías, de batientes, de regazos, al primer
aliento fresco que pasara...” (Alejo Carpentier. El siglo de las luces) “Son los afectos, las emociones, los sentimientos, las memorias, los recuerdos, las ilusiones los que cualifican el lugar y que trasladamos de una forma poética a la obra creada”. (Adriana Bisquert)
El elemento aire nos relaciona con el universo de lo imaginario y de la belleza; con lo intangible de la vida: con la emoción. El aire nos habla de lo conceptual, de la expresión artística, de la cultura y de la memoria colectiva. De los espacios habitados donde se van grabando las huellas de la historia. Es en el territorio de las ideas donde surge la poética del construir. “El ser humano habita poéticamente sobre la tierra” nos dice Hölderlin. Las mujeres sienten y expresan sus emociones con naturalidad desde su interior. Es en el mundo de los afectos donde encuentran el alimento para su espíritu. Estos rasgos, unidos a una clara vocación para el diálogo y para establecer relaciones, les permite ”ponerse en el lugar de aquéllos” que van a habitar los lugares que ellas construyen, lo que les proporciona una manera privilegiada de relacionarse con las personas a través del espacio. Es la empatía trasladada al construir, con “otra mirada”. Una mirada humana, sencilla, directa y afectiva.
Son
sus ojos que miran... La creación arquitectónica se entiende, entonces, como un acuerdo entre quienes realizan el encargo y las que lo ejecutan. A los primeros hay que facilitarles la existencia e intentar interpretar sus sueños mediante el conocimiento, el oficio y la magia de la creación, ayudándoles a vivir su vida y viviéndola, un poco, a través suya. La vida así se prolonga, se expande y se manifiesta como algo armónico, natural y bello. Esta búsqueda de la armonía y de la belleza unida estrechamente a un entendimiento ético de la existencia como aportación de la arquitectura y de la construcción a la sociedad, es algo que demanda el mundo actual en el que vivimos, donde muchas veces lo urgente no nos deja ver lo esencial. Mujeres que construyen entre el AIRE: arquitectas, aparejadoras, artistas, topógrafas, geógrafas, cristaleras...
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